Terapias del Alma

Despertemos nuestra conciencia e iluminemos nuestros corazones, sin olvidar cuán importante es iluminar los corazones de nuestros hermanos y hermanas para que ellos puedan despertar su conciencia también.

Ayudemos a todos los seres a vivir en armonía y sembremos amor y paz allá por donde caminemos.

Con todo mi amor y con todo mi corazón.

Mil bendiciones a todos.



jueves, 10 de diciembre de 2015

Tomando acción hacia el cambio

¿Cuántas veces hemos deseado poder poner pausa en escenas de nuestra vida y cambiar lo que está pasando, ya sea que se trate de una dinámica entre tu hijo y tú, entre tus hijos, en el trabajo, con tus amigos o de la energía de tu hogar en general? Más importante aún, ¿Cuántas de esas ocasiones hemos actuado realmente para cambiarlo?

 Al igual que un director en una película, nosotros, y sólo nosotros, tenemos la capacidad de cambiar nuestras vidas. La conciencia de nuestros sentimientos y de las situaciones que no están funcionando es un gran primer paso hacia un cambio positivo. ¿Y entonces qué?

 Una habilidad importante a desarrollar para nosotros, y para ayudar a que la adquieran nuestros niños, es la habilidad de no sólo reconocer lo que necesitamos o queremos cambiar, sino de tomar pasos factibles hacia el cambio.

Es más fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad? A menudo nos quedamos atascados y no sabemos cómo crear la realidad que queremos, o no nos sentimos capaces de hacer mucho al respecto. Es más fácil ir con la corriente, que sacudir el status-quo. En muchos casos, nos conformamos porque tenemos más miedo al cambio, que a permanecer atascados. Lo desconocido y lo extraño puede crear una poderosa ilusión de una pared de ladrillos que nos obliga a confiar y a tener el coraje para atravesarla.

 "Hay dos opciones principales en la vida: aceptar las condiciones tal como existen, o aceptar la responsabilidad de cambiarlas." Denis Waitley

Para ayudarte a tomar la silla del director en tu vida, me gustaría compartir 5 pasos que yo he utilizado para ayudarme a mí y a mi familia. Tal como un director, hagamos la cuenta regresiva...
  1. Observa – ¿Qué es lo que quieres cambiar? Reconoce los sentimientos que la situación o la relación despiertan en ti. Tómate el tiempo para observar.
  2. Aprende – Permanece abierto a ser el estudiante en la situación, no sólo el profesor. Pide ser guiado. ¿Qué es lo que la situación está tratando de enseñarme? ¿Qué hay ahí para que yo aprenda?
  3. No juzgues – Pide eliminar tu juicio para que puedas ver  qué es lo que está pasando realmente. Juzgar a una persona o una situación crea distancia entre nuestra percepción y la realidad.
  4. Aduéñate – Descubre qué puedes cambiar de ti mismo primero: ¿Cuál es mi rol en lo que está pasando? ¿Cómo lo co-creé? ¿Puedo reaccionar de manera diferente? ¿Puedo adoptar otro punto de vista? ¿Puedo dejar ir mis miedos o mi agenda?
  5. Toma acción – Preséntate con tu nueva conciencia. Al igual que un músculo nuevo, tomará tiempo para que desarrolles y fortalezcas este nuevo cambio. Sé paciente contigo mismo. El objetivo no es ser perfecto, si no la mejor versión de nosotros mismos todos los días.
En lugar de correr inmediatamente a apagar el fuego en una situación, nuestra prioridad es cambiar nuestra perspectiva del desafío en general. Cuando hagamos eso, encontraremos nuevas formas de dirigir la película de nuestras vidas, y nuestros hijos serán testigos de nuevas formas positivas y poderosas para hacer frente a sus propios desafíos.

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