Terapias del Alma

Despertemos nuestra conciencia e iluminemos nuestros corazones, sin olvidar cuán importante es iluminar los corazones de nuestros hermanos y hermanas para que ellos puedan despertar su conciencia también.

Ayudemos a todos los seres a vivir en armonía y sembremos amor y paz allá por donde caminemos.

Con todo mi amor y con todo mi corazón.

Mil bendiciones a todos.



jueves, 18 de septiembre de 2014

¿A quién no estás pudiendo perdonar…?

¿A quién no estás pudiendo perdonar…?

¿Qué rencor en ti atiza sus tizones,
que con sólo a esa persona recordar,
ya empiezas a sentir palpitaciones…?

Por más que sea espantoso lo acaecido…
por más horrible lo que te hayan hecho,
¡es a ti a quien destruye, amigo mío,
el odio que alimentas en tu pecho!

Cuando asumes el Manto de tu Esencia…
cuando abrazas en ti lo Suprahumano,
y miras por detrás de la apariencia…
¡ya no condenas a ningún hermano!

Porque sabes que somos partecitas
en una Escuela donde las almas crecen,
y que en el marco de la Vida Infinita,
¡las cosas nunca son lo que parecen…!

“Aquello” se diseñó por un motivo
en el “espacio” entre encarnaciones,
con los aprendizajes respectivos,
y sus protagonistas y sus guiones.

Y en ese laberinto entrecruzado
de contratos… de karmas incompletos…
de lecciones… y pactos ya firmados,
¡nadie se sale, amigo, del libreto!

Que así como en el teatro los actores
representan los roles más variados,
(en una obra son los malhechores,
y en otra son los héroes más amados),

así también el mundo es un Gran teatro
en que las almas rotan sus papeles:
en una encarnación  hacen de “malos”,
y en otra encarnación reparten mieles…

Y en una vida, somos los que ofendemos…
y en otra vida, somos los ofendidos… 
¡que hay que aprender del sabor del veneno,
pero también del sabor del antídoto…!

Y existe esencialmente una razón
para esa urdimbre inmensa y colosal…
La de alcanzar, por medio del perdón ,
el Amor puro, el Incondicional…

Ello abre el corazón de tal manera,
que empieza a disolverse cualquier cruz,
y te encuentras -quizá por vez primera-
ante el rostro divino de La Luz… 

¡Y es para ti el regalo de Grandeza
que obtienes cuando logras perdonar,
al comprender que el otro es una pieza
de un Gran Rompecabezas singular!

Más si acaso tal vez no te interese
llegar a cultivar esa actitud,
porque aún piensas que “él no se lo merece”…
pues piensa al menos… ¡que lo mereces tú!

Autor: Jorge Oyhanarte 

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