jueves, 18 de septiembre de 2014

Ya no tengo paciencia

Ya no tengo paciencia para algunas cosas, 
no porque me haya vuelto arrogante, 
sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida 
en que no me apetece perder más tiempo 
con aquello que me desagrada o hiere. 

No tengo paciencia para el cinismo, 
críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. 

Perdí la voluntad y ganas de agradar a quien no agrado, 
de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. 

Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. 
Decidí no convivir más con la pretensión, 
hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. 

No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. 

No me ajustaré más con la barriada o el chusmerío. 
No soporto conflictos y comparaciones. 
Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. 

En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. 
No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. 

Las exageraciones me aburren 
y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. 

Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna 
para quien no merece mi paciencia" 

(Meryl Streep).

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